Aunque cuando hablamos de los bosques en la introducción de la subgalería correspondiente ya hicimos referencia a los árboles como individuos imprescindibles que los compone, ellos, como elementos individuales que tienen suficiente entidad e interés bien merecen una subgalería propia, que muestre las diferencias estructurales, la hermosura de sus formas, el aspecto que muestran en cada estación del año, sus flores y frutos, etc.

 

Aunque un árbol no deja de ser una planta más, la característica que mejor la define y diferencia de otras, es el tamaño que llegan a alcanzar en su madurez, siendo muy diferente entre especies, desde los pocos metros que pueden alcanzar los sauces, espinos, acacias, olivos, etc, hasta aquellos que pueden superar los 100 metros como las secuoyas, eucaliptos, etc.

 

Cuando la altura que puedan alcanzar, junto con la edad, el grosor o su historia son sobresalientes, estos árboles cunstituyen lo que se viene denominando como singulares o monumentales. Caso muy conocidos de este tipo de árboles son, entre otros muchos, un ejemplar de secuoya conocida con el nombre de “Hiperión” que se encuentra en el norte del estado de California (Estados Unidos) y que, con 115 metros, es el árbol más alto del mundo, un ejemplar de tejo conocido como el “Tejo de Añisclo” que, situado en la provincia de Huesca (Aragón), podría ser el más longevo de españa con 1800 años de edad, un ejemplar de eucalipto conocido como “El Abuelo” que, localizado en el municipio de Viveiro (Lugo), supera los 80 metros de altura y los 2,5 metros de diámetro, convirtiéndose en el más grande de España o un ejemplar de alcornoque, "Sobreira de Santiorxo", que situaga en el municipio de A Pobra do Brollón (Lugo), es un árbol con un grosor descomunal que también está catalogado como árbol singular. .

 

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.”

Martin Luther King

 
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